Escribir para la conexión
El primer día de 2014. Feliz Año Nuevo, amigos y lectores.
Ayer vi un documental, llamado Shepard and Dark, sobre Sam Shepard y su mejor amigo, Johnny Dark. Lo voy a ver otra vez porque tenía tantas capas, sobre muchas cosas: la amistad y el envejecimiento, los hombres y las mujeres, el arte y la vida, la soledad y la escritura, y más. Los temas se plantean con tanta sutileza. Ambos hombres tienen mucho que decir, algo de ello contradictorio, pero todo verdadero. Cada hombre puede ver al otro con más claridad de lo que se ve a sí mismo.
I think I’m losing interest in this way of communicating. I’m not sure why. It may have to do with an overdose of social networking, not mine – because I don’t participate in it much – but in general. It becomes apparent that this method of connecting is artificial and even delusional. I remember someone saying – I can’t remember who it was, a writer or a musician – that when we write, we have a reader, a listener, in mind. We are writing to that reader and imagine we are being received by that person. It is sucediendo, pero no con our lector. Nos leen (escuchan) otros no deseados. Amigos y fans y acosadores, pero no aquel.
Solía escribir canciones que anhelaban conectar y este blog, que empecé hace tanto tiempo que originalmente se llamaba "diario en línea", era una extensión de eso. Pero ya no siento esa necesidad. No sé por qué cambió. ¿Debería seguir enviando estas misivas al mundo? ¿Por qué razón? ¿Por el placer de escribir en sí mismo? ¿Con el propósito de compartir libros y películas y música que amo? ¿Para soñar, para filosofar? ¿Para mantener las líneas de comunicación abiertas? ¿Por si acaso importa? ¿Por si acaso estás escuchando?
Ahora es la mañana después de que escribí lo anterior y mis declaraciones parecen imprudentes e infantiles... ¿Qué clase de mensaje de Año Nuevo es ese para enviar al mundo diciendo que no quiero comunicarme a través de la escritura? Es totalmente falso. Además, esta idea de "el único" no me interesa hoy en absoluto y quiero borrar esa tontería, pero la dejaré ahí para que se lea en toda su inmadurez y romanticismo equivocado. Obviamente, hay más de una voz en mi cabeza.
A veces siento como si fuera una mujer hablando sola (o con sus gatos). A veces siento como si escribir fuera una forma de desenredar los pensamientos enrollados en mi cabeza. A veces me muero por compartir algo que estoy pensando, o que he visto, leído o escuchado. A veces quiero ver mis pensamientos volverse claros en la página (pantalla).
Anoche cené con el grupo de amigos de mi taller de escritura y lo pasamos muy bien. Cuando nos estábamos despidiendo, dos de las mujeres, ambas muy queridas para mí, estaban juntas y me irradiaban amor absolutamente y me conmovió mucho.
Además, llevaba puesto ese abrigo tan bonito que tengo, el que me compré hace años de compras con Harriet en Boston. Mis amigas me lo comentaron y les dije que había aprendido a comprar con Harriet y les conté un poco sobre ella y me hizo sentir nostalgia. Mañana es su cumpleaños.
Me encanta escribir y los quiero a todos ustedes que están leyendo esto. De verdad. Aunque no los conozca. Aunque estén locos (obviamente yo también lo estoy, a veces). Todo lo mejor para ustedes en 2014. x
