Del Accidente

Un viaje de curación

Este es un extracto del libro que estoy escribiendo, llamado El Accidente.

Days.

Hay días en que apenas puede levantarse de la cama. Días en que bebe su café, va a terapia y camina por el Museo Metropolitano de Arte, en piloto automático. Días en que encuentra paz en pequeñas cosas como observar al gato en el alféizar de la ventana. O cuando quiere atravesar la quietud de su vida, salir de ella como si fuera una caja clavada. Días en que le gustaría reunirse con su familia, aunque la muerte sea la ausencia de todo. Y días en que está dispuesta a aceptar su vida, disminuida como está. A veces se siente como una vida después de la muerte, y así lo piensa. Piensa que de aquí debió originarse toda la noción del purgatorio porque sabe que no está sola sintiéndose entre mundos, que la pérdida es parte de ser un ser humano y que, aunque no los hubiera perdido en un accidente, estaría envejeciendo y encontraría el mundo cada vez más extraño (como les pasa a los que envejecen). Eventualmente perdería su vida y el mundo, incluso si no hubiera experimentado lo que ha experimentado. Eventualmente, todo el mundo lo pierde todo. Hay días en que pensamientos como este son un consuelo.

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